La industria europea se enfrenta a uno de los retos más importantes de los próximos años: reducir las emisiones de CO₂ sin comprometer la competitividad ni la eficiencia productiva.
De hecho, gran parte del consumo energético de los sectores industriales está relacionado con la producción de calor de proceso, a menudo a temperaturas inferiores a 200 °C, un ámbito en el que las tecnologías eléctricas de alta eficiencia pueden aportar una contribución concreta a la transición energética.
Un enfoque integrado
Para acelerar este cambio, no basta con desarrollar tecnologías aisladas: es necesario diseñar sistemas integrados capaces de interactuar con los procesos productivos existentes.
Esta es la visión de ZEnITh —Zero Emissions Industrial Technologies—, un proyecto de Horizonte Europa cofinanciado por la Unión Europea que reúne a 17 socios, entre empresas, universidades, centros de investigación y asociaciones del sector procedentes de seis países, con el objetivo de desarrollar soluciones estandarizadas y replicables para la descarbonización de los procesos térmicos industriales.
La iniciativa combina tres elementos clave:
- bombas de calor de alta temperatura alimentadas con refrigerantes naturales;
- sistemas de almacenamiento térmico;
- plataformas de gestión inteligente de la energía basadas en la inteligencia artificial, capaces de optimizar el consumo y favorecer la integración con fuentes renovables.
De la investigación a la aplicación
Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es su enfoque orientado a la aplicación real.
Las soluciones se validarán mediante demostradores a escala reducida e industrial, y se desarrollarán herramientas para facilitar su replicabilidad en distintos sectores productivos, desde el aluminio hasta la industria alimentaria, pasando por el papel y el sector químico-farmacéutico.
El objetivo es transformar los resultados de la investigación en tecnologías que el mercado pueda adoptar de forma concreta.
Innovar significa poner en red diferentes competencias.
Por eso, ZEnITh involucra a toda la cadena de valor: el desarrollo tecnológico, el diseño, la integración industrial, los análisis medioambientales, los modelos de negocio y las actividades de formación avanzan de forma coordinada, para que las soluciones no solo sean eficaces desde el punto de vista técnico, sino también sostenibles desde el punto de vista económico y fácilmente replicables.
En este contexto, Clivet participa como coordinador del proyecto, contribuyendo al desarrollo de bombas de calor de alta temperatura, a la creación de prototipos de demostración y a las actividades de cocreación con las partes interesadas de la cadena de valor.
La transición energética de la industria requiere nuevas competencias, colaboración entre la investigación y la empresa, y una visión compartida. Solo así será posible transformar la innovación tecnológica en una oportunidad concreta para los diseñadores, instaladores, distribuidores y para todo el sector de la climatización (HVAC).
La transición energética de la industria no dependerá de una única tecnología, sino de la capacidad de integrar innovación, competencias y colaboración a lo largo de toda la cadena de valor.
Proyectos como ZEnITh demuestran cómo la investigación, la industria y el mundo académico pueden trabajar juntos para desarrollar soluciones concretas, escalables y replicables, capaces de acelerar la descarbonización de los procesos productivos. En este contexto, el diálogo entre fabricantes, diseñadores, distribuidores y usuarios finales será fundamental para transformar la innovación en aplicaciones reales y contribuir a construir una industria europea cada vez más eficiente, resiliente y sostenible.
*Cofinanciado por la Unión Europea. No obstante, las opiniones expresadas pertenecen exclusivamente a los autores y no reflejan necesariamente las de la Unión Europea ni las de la Agencia Ejecutiva Europea para la Salud y lo Digital (HaDEA). Ni la Unión Europea ni la HaDEA pueden considerarse responsables de las mismas.