Las soluciones Clivet
Bienestar también significa calidad del aire: limpio, fresco, rico en oxígeno, sin contaminantes químicos peligrosos para la salud humana.
Por término medio, las personas pasamos el 90% de nuestra vida en espacios cerrados, sobre todo en casa y en el trabajo; solo pasamos el 4% de nuestro tiempo al aire libre (fuente: Istituto Superiore di Sanità).
Un estudio reciente publicado en el European Heart Journal indica que la contaminación causa unas 790.000 muertes al año en Europa, aproximadamente el doble de lo calculado en estudios anteriores.
De ello se deduce que la idea de que los entornos en los que vivimos o trabajamos son seguros y no presentan ningún tipo de peligro es totalmente errónea.
Los efectos de la contaminación interior en nuestra salud
El aire insalubre en espacios cerrados tiene efectos negativos tanto en nuestra salud como en nuestra productividad y puede provocar enfermedades respiratorias, favorecer el asma, causar alergias y malestar general.
Los síntomas más comunes que puede presentar una baja calidad del aire interior son:
- Dolores de cabeza
- Irritación ocular
- Tos y dolor de garganta
- Dificultad para dormir
Si estos síntomas son recurrentes, es mejor realizar un control más exhaustivo para identificar la causa y, si el problema está causado por la contaminación interior en el hogar o el entorno laboral, tomar medidas para eliminarla.
¿Qué factores pueden perjudicar la calidad del aire interior?
Hay muchos materiales que contienen sustancias peligrosas y otras tantas actividades humanas que provocan la contaminación del aire ambiente.
Principales fuentes de contaminación en interiores
- Presencia de formaldehído, contenido en las colas utilizadas para muebles y otros objetos de decoración
- COV (compuestos orgánicos volátiles), comunes en muchas pinturas
- Radón y amianto, presentes en los materiales de construcción
- Impresoras y fotocopiadoras, que emiten polvo de tóner y COV
- Benceno, contenido en colas y disolventes
- Detergentes y ambientadores, que a menudo contienen ingredientes químicos irritantes y agresivos.
- Humedad y moho
- Polvo fino, también producido por aspiradoras no equipadas con filtros Hepa
- Colonias de microorganismos que a menudo acechan y se multiplican en sistemas de aire acondicionado mal limpiados y mantenidos.
A menudo el intercambio de aire con el exterior no es suficiente, sobre todo si vives en una ciudad o si hay cerca industrias y cultivos que utilizan productos químicos volátiles como insecticidas, fertilizantes, herbicidas, etc.
Durante años, el principal objetivo de Clivet ha sido preservar la salud y el bienestar de las personas proporcionando sistemas innovadores que garantizan la máxima calidad del aire interior.

